Estaba bastante nerviosa, las previsiones eran malas, mucho aire en contra, también mucho frio, el famoso frio del Tajuña. Iba de invierno, braga de cuello, pañuelo para oidos, chaqueta de invierno con manguitos debajo, chaleco reflectante… no me quite nada de toda esta ropa, por pereza, por no guardarla, lo mas que hice fue bajarme los manguitos. No pase frio, en algún momento pase calor, pero hubo quien las paso put….
El inicio fue rápido, una media de 25km por hora, pero iba cómoda en un grupo grande… José había quedado con Susana y Andrés. los conoce a todos. Ayer casi todos estaban apuntados a la París-Brest, porque ya me dirás si no para que iban hacer semejante hartura de km…
José esta muy atento, procura elegir buenos grupos, no perder demasiado tiempo en lo superfluo… me encanta… y salíamos con los primeros… mientras Marcin despistado se había queda atrás. En unos kms José se daba cuenta que el ritmo era demasiado alto, que iba algún galgo, estuvo por esperar otro grupo, pero finalmente como ambos íbamos bien, nos quedamos en el grupo
Y aunque en el video que hizo José, todo parece que fue fácil, y sin sufrimiento, no es cierto… quizás porque cuando llega el sufrimiento, no estamos para sacar fotos o grabar videos…
Llegamos al famoso Ucles muy pronto, pero no había donde sellar, ni comer. Algunos se quitaron algo de ropa. Yo no toque los bolsitos, ni nada…
Íbamos rápido, José daba relevos largos, con el airazo que hacia,…conocí algunos breveteros mas, los empiezo a poner nombre, y saber de sus vidas… menos mal que iba muy protegida del aire en el grupo… intente dar un relevo, y mas que relevo di un hachazo…, José dice que en las segundas partes del los recorridos me vengo arriba, es mas bien que no gasto energías y llego mas o menos fresca al final.
Y cuando llegamos a Cuenca, km150, me encanto, no recordaba un entorno tan bonito, no me importaría pasar un finde allí, de hecho hay un maratón de montaña que siempre tuve en mente, …. un cañón precioso, con un rio verde, y con carril bici… la temperatura era la ideal, algunos iban incluso de corto,..
José Luis me advirtió de las nubes que se estaban formado, yo estaba confiada que no llovería… pero mas adelante se verían telones de agua que dejaban caer las nubes, algunas estaban muy negras, pero hacia un sol que dejaba un panorama precioso. Cuenca no esta tan seco, era verde y marrón…
Comimos un poco mas adelante, un pedazo bocadillo de lomo, que me salió por las orejas. Ayer estuve todo el rato bebiendo agua, y en algún momento apure al máximo la última gota del bidón, quizás al ir tan abrigada sudaba mas de lo normal.
Pasamos por la hoz de Priego, puede que fuera lo mas bonito de la ruta, una pasada, es en esos momentos que me gustaría ir despacio, observando cada roca, disfrutando, pero parece que es cuando el personal tiene mas prisa, aun asi salieron videos chulísimos de la zona… La tarde fue un poco desastre los mas fuertes tiraban para adelante, y aunque íbamos juntos no íbamos compactados.
Creo que para un 400km paramos poco…, en un parque para hacernos una foto con una estatua de un ciclista famoso, y en el km 233, en un bar tome un helado de chocolate blanco, mucha agua, cocaloca esta vez azucarada…. Me encontraba fuerte, avisaban de que nos iba a pillar tormenta, y vale que llueva, pero tormenta??? De todos modos no lo pensé mucho, también avisaban que venia una zona pestosa, de toboganes, muy parecido a lo que encontraremos en la París-Brest… Sali de bar estupenda, nueva
Pasamos por Pareja y un puente en obras. Las primeras gotas fueron en Cuenca, pero no fue nada. Luego fue algo más intensa la lluvia, José paro para proteger el GPS, olía a tierra mojada… era casi agradable esas cuatro gotas, temí que el suelo se mojara … aunque temía por todo, a los 5km pensé que me dolería el culo, a los 30km que las femorales iban muy tensas…
El paisaje era bonito, pero es cierto que se empezó hacer monótono, o el cansancio no nos hacia valorar el encanto del entorno. José miraba el GPS, iba despacio, no entendí porque miraba tanto el GPS.. pasamos por Trillo, por Cifuentes…
Otra vez José se quedaba atrás, pensé que se había parado a tomar fotos, o yo que se, y me dio miedo a retrasarme del grupo y comerme el aire yo sola con José… porque él aprieta como si nada, pero yo no tengo tanta fuerza… el caso es que apareció mas tarde, y me dijo que había parado a tomarse una pastilla para los calambres, que no iba bien.. me sentí mal por haberle dejado solo… todos íbamos como podíamos….
Manolo llamo al bar de Mansegoso, para ver si podíamos cenar allí, nos dijeron que estaría abierto hasta la 9 y media, y nosotros con prisas llegamos a las 9 y cuarto, una prisas relativas, porque el ritmo era lentísimo…. Estábamos deseando llegar a Mansegoso, porque a partir del ahí, km 307 , cambiaba el aire a favor, por fin¡¡¡¡. Además teníamos ganas de cenar y coger fuerzas.
El bar estaba abierto, no se las veces que he pasado por ahí… llame a mis padres, y les conté que estaba de paseo por el barrio, jjejej.
La dueña del bar me aviso que uno de los chicos no iba bien, le conteste que el muchacho estaba bien, solo que estaba echado sobre la mesa, como los niños en el pupitre, echando un sueño… pero efectivamente luego la cosa se puso mal, empezó a hiperventilar, … Alguien recomendaba que el muchacho se quedará a pasar la noche en una habitación, ya que el restaurante también era hostal
yo propuse llamar al 112 y seguir instrucciones, … el del restaurante con cara de susto, diciendo que a ver si le iba a pasar algo en la habitación, parecía que no quería dinero de esa forma… alguien dijo de llamar a una ambulancia, Manuel le cogió el pulso de forma muy profesional... y pidió tranquilidad…, yo no las tenía conmigo, pero al informa José que Manolo era medico, todos nos tranquilizamos… el muchacho se quedo allí a dormir
Cuando nos íbamos del bar, después de mucho tiempo, que ya deberían haber cerrado el bar, los dueños eran gente estupenda, y lo duro que es la vida, para ganar unos cuartos se quedaron hasta tan tarde… cuando salíamos por la puerta con el casco puesto, llego Marcin , iba solo… como le íbamos a dejar marchar solo?
José con todo el dolor del corazón se despidió de ese estupendo grupo de Manolo, Bea, Eduardo, Jose Luis y nos quedamos en el bar con Marcin…. Una hora y media después salíamos por fin del restaurante.. que por momentos parecía un teatrillo, porque de pronto de la parte de hostal salieron dos ciclistas con sus bicis, parece que habían parado a dormir un rato y ducharse… y cuando volvíamos a salir del bar, llegaba una parejita, parece que el bar nunca cerraría.
Era de noche, y aun asi estaba contenta, había llegado al bar harta, hartísima, pensando en la tonteria de hacer tantos km, en pasar del 600, de París-Brest-Paris, si con 300 estaba asi? Imaginate mas kms
Y en esos momentos estaba contenta, porque iba con dos breveteros estupendos, de gran experiencia, que me iban a cuidar, para mi íbamos a buen ritmo, pero José aseguraba que no… iba muy atenta¡, uno de los temas estrella del dia, eran los animales que salían de noche, al parece el año pasado hubo algún susto o accidente… de hecho por la mañana, avise que algo se movía entre el trigo, y todos nos pusimos alerta… un poco mas adelante 2 jabalis cruzaron la carretera
Unos km mas adelante paramos en la oscuridad de la carretera, era una pasada las estrellas, iba tan tensa que no tenia sueño, nos pasaron un grupo de 6 ciclistas que luego cogeríamos en el siguiente pueblo, había parado a comer algo, les esperamos y seguimos todos juntos, y me empezó a entrar sueño, pujjj lo estaba pasando mal, hasta que llego una subida fuerte, y me desperté..
Llegamos a loeches, sobre las 3, y todo fueron besos, abrazo, satisfacción alegría, como cuando terminas el maratón, no sabes como lo has hecho pero esta terminado, ya nada fue tan horrible… ‘el poder curativo de la meta’
el video de mi compañero jose antonio jimenez : https://youtu.be/nh__rYt8XQY
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