SR DE GUADARRAMA
La SR fue dura¡ el sábado fue apoteósico. No me encontré mal, pero lo pase
fatal con el granizo que nos cayó subiendo el puerto de la Hiruela, una vez
acabada la tormenta, se me saltaban las lágrimas delante de Jose, estaba
temblando? o tiritando? que frio, que susto, que palizón,… cuando solo unas
horas antes íbamos achicharrados de calor… luego nuestra llegada al hotel de
Tamajon sobre las dos de la noche, tampoco tuvo desperdicio, rodábamos por una
la carretera recta, parcheada y el viento en contra, constantemente iluminada
por relámpagos. Ricardo, como quien trata de contentar a una niña, me decía que
la tormenta estaba muy lejos, pero no me creía nada. A medida que pasaban los
kms, tenía la sensación de que nos dirigíamos directamente al fin del mundo. Lo
que al principio era una nubecita que relampagueaba, se convirtió en todo el
cielo, a la izquierda, de frente,.. estábamos rodeados.
Cuando llegamos al hotel, a las 2?, la anfitriona nos contestó que ya no nos
esperaba, la cena te hubiera encantado… ensalada, una especie de pizza, postre,
comida para repetir, ah, filete con patatas… pero no me apetecía ni comer,
hubiera preferido irme a la cama. No sé cuántos puertos subimos y la p. tensión
de las tormentas. No sentí la noche…, no me podía creer que eran las 7 de la
mañana… y otro pedazo desayuno, tostadas, bizcochos caseros, plátanos para
llevar y mas frutas… yogurt…. Maravilloso…
A base de leches aprendí que 5 o 10km en una SR, no es media hora, sino que
puede llevarte más de una hora, como si corrieras a pie. Al final, cuando me
decía Ricardo que a solo diez km esta la fuente, me daba un bajón, porque
significaba que ibas a subir, bajar, subir… rellenar el bidón podía ser más de
una hora… es decir, mejor empezar a racionar el agua
Otra cosa que aprendí, que después de una subida de varios kms, llega una
bajada, y en uno o dos km puedes bajar lo que has subido en una hora, y sin
apenas descanso estar otra vez subiendo otro puerto… ¿por qué los descensos no
podían ser más tendidos y así comer kms bajando?
Aprendí que hay puertos, como la Pinilla, que no parecen que estén en un
alto, la bici no avanza, y te mata la sensación de que vas parada.
Te hubiera encantado, porque estábamos todo el santo día comiendo, nos hemos
dejado una pasta en comida, hemos utilizado una aplicación, en donde apuntas lo
que cada uno iba pagando, y al final te ajustaba las cuentas.
Empezamos mal, Ricardo, que es el organizador de la prueba, y que la ha
hecho unas 10 veces, llego tarde por un lio en el trabajo. Yo salí apurando mi
turno y estaba agotada … hacía mucho calor,,, Y si fuera poco
Antonio, con el calor, nos tuvo que dejar en Navacerrada. Pensábamos que si
acortaba, le encontraríamos en el hotel de Lozoya, donde nos esperaba una cena
perfecta: pizza, ensalada… y así seguir al día siguiente los cuatro,
independientemente de la homologación. Pero finalmente solo fuimos 3.
En Lozoya llegamos no sé si a la una, perdí la noción del tiempo.
Decidimos que como el día siguiente era tremendo, valía la pena dormir
más. Ya lo hemos hablado, esta ruta es preciosa, y hay otra modalidad para
completarla, que es de turista, solo te piden hacer unos ochenta km diarios, y
eso te permite no pegarte este palizón, saborear más los paisajes, que eran
increíbles, muchos eran salvajes, super verdes. Y si nos ponemos, quitaría el
principio y el final…. el viernes por la tarde las carreteras hacia la sierra
eran un horror
El organizador, Ricardo, comentaba que este planning nuestro no era el
mejor, que era más eficiente empezar el viernes por la mañana, y coger el día
de vacaciones
La noche del viernes fue tremenda, bajar Cotos, Morcuera y Canencia de
noche… también hice mi primer Navacerrada. Vaya tela, todo esto en una tarde,
cuando solo salgo por las Vegas….
El Sábado por la mañana fue durísimo, empezamos subiendo: Navafria, la
Quesera, que también la conocía, que bonita, y coincidimos con la brevet de
Chamartin, … en el alto estuvimos de cháchara con más breveteros, … también
coincidimos con Marcin, que tenía buena cara… Era dura la ruta, pero un pasote
por los paisajes, la compañía…
Llegamos a mi temida Muralla China, que ya conocía, y solo ese tramo me
tenía mala, no soy capaz de bajarlo en bici, y la subida también la hice
andando. Solo Ricardo no se bajo de la bici, pero francamente no sé si vale la
pena, es un esfuerzo titánico mantenerse encima de la bici cuando es más
eficiente andar. En trail las subidas se hacen andando, porque no vale la pena
el esfuerzo para ir un poco más deprisa.
Y poco después de la Muralla China, me preocupo Jose, se había quedado
sin agua… en la Hiruela Jose necesitaba parar a comer algo, pero empezó a
llover, propuse desplazarnos 50 metros, donde había un techadillo, pero
pensaron era mejor salir a coronar el puerto, que nos recompondríamos en
Pradenas… no lo vi claro, pero salimos, y subiendo cada vez llovía más y más,
empezó a granizar, el granizo empezó a doler, no se veía ni la carretera, en un
momento dado, Jose tiro la bici a la cuneta y trato de resguardarse tras un
seto, ya que el viento entraba de lado,… ni corta ni perezosa tire la bici, de
3700 pavos, y me coloque a su lado, nos caía igual, pero en compañía, el seto
nos protegía un poquito… Por primera y única vez, perdimos a Ricardo de vista.
Que tio¡¡ como en la Muralla China continuo impasible¡
Calados¡ pero ahora si, nos colocamos el chubasquero. Y para el siguiente
pueblo Pradenas. Donde para entrar en el bar, dejamos un tenderete de ropa
calada en la calle, dentro tomamos café, tortilla, empiezo a odiar la tortilla,
coca-cola, un dulce de la zona…No debía ir tan bien como pensaba, cuando un
dulce no me apetecía
Y el domingo fue una etapa preciosa, con paisajes salvajes, y esta vez
inéditos, El Alto Rey me encanto, otra vez por la mañana nos amenazó la lluvia,
y por la tarde tuvimos la enorme suerte de podernos refugiar de la lluvia en un
pueblo,… A estas alturas, en el cruce de Cogolludo, cuatro gotas acojonan, y te
hacen buscar cobijo en la primera marquesina…. Pero también hubo momentos de
mucha calor, donde una fuente me arreglo las molestias que llevaba en los pies.
No obstante, íbamos animados, pero que difícil es terminar cada prueba,
incluso cuando esta todo el pescado vendido. Que largos se hacen los kms
finales. En Cogolludo todo estaba cerrado, y en Humanes solo encontramos el
hotel para cenar, que apenas contaban con Pan, y la cocina cerrada…incluso
tuvimos que sortear un montón de vacas, que también me daban miedo, Jose y
Ricardo en la bicicleta parecían vaqueros sobre sus caballos. Vimos un corzo,
zorros, creo que buitres…
En la prueba nos acordamos mucho de Marcin, y lo bestia que fue haciéndolo
solo y en noviembre… no me extrañaba que no quisiera repetir la ruta… también
nos acordamos de Antonio, que al menos se había librado de tanta tormenta
Ricardo resulto un tipo estupendo, buena compañía, buen ritmo, bajaba
demasiado bien para mí, pero tenía la paciencia de esperarme sin agobiarme, se
lo sabía todo, donde estaban las fuentes, bares…
Quiero darle las gracias en Jose, por ayudarme con toda la logística, solo
tuve que pedalear, por tener más fe que yo en que podía hacerlo… francamente,
nunca se me hubiera ocurrido semejante salvajada. Pero también es cierto que me
da mucha seguridad. Sabe cuándo parar, cuanto dormir… y lo entretenida que me
tiene…jajja También a Juan por tantos consejos para una mujer tan dispersa
La homologación:



Comentarios
Publicar un comentario